Una máquina del tiempo llamada Memphis
Luis Eduardo Martínez Macías, conocido en el ambiente artístico como Memphis, es un ilustrador que, con descaro y sin disculpas, apela a la nostalgia para expresarse. No es gratuito que al ver su obra se sienta presente la influencia de artistas como Antonio López y Patrick Nagel.
Hombreras prominentes, cinturas marcadas, melenas con permanente, maquillaje exagerado, neones y trazos que remiten a los años 80… esa era de excesos y maximalismo han sido parte de su impronta por más de una década. Pero ¿cómo se puede sentir nostalgia por algo que no se vivió?
Memphis responde sin dudarlo: “Hay recovecos del pasado regados por a vida… y más en Latinoamérica, donde las cosas llegaban algo tarde y las actualizaciones importantes se
tomaban su tiempo… así que, aun entrados los 90, había mucho de los 80 flotando en el aire, sobre todo en la moda”.
Con esos recuerdos de maestras de escuela con grandes copetes y un interés confeso por el mundo pop, Memphis se nutre de muchas fuentes para darles forma a sus creaciones y un rigor histórico a sus fantasías. “Investigo piezas artísticas de la época, pero también he juntado
mucho material a través de los años, como revistas, libros, ropa, accesorios, vinilos También hablo mucho con gente que vivió y experimentó ese tiempo. Son cosas que siguen siendo accesibles, aunque han pasado ya casi 50 años”, asegura.
Este neovintage nombre que le pone a
la categoría de trabajo logra reunir tanto
a personajes reales como imaginarios del cine, la televisión, la moda y la cultura popular bajo una visión filtrada por un ojo receptivo a la ambigüedad y la diversidad.